Programa de Salud Cardiovascular · APS

Pie diabético en APS: evaluación, prevención y manejo integral

Entrada técnica para equipos de salud. Ordena la evaluación preventiva del pie en personas con diabetes, la estimación de riesgo de ulceración, el acceso oportuno, la atención podológica, el manejo avanzado de heridas, la derivación y el registro clínico.

Orientación operativa para el equipo APS

Prevención · Oportunidad · Continuidad

El pie diabético debe abordarse como una condición prevenible y trazable. La evaluación no debe quedar restringida a la aparición de una herida: debe integrarse al control cardiovascular, a la atención podológica, al rescate de usuarios sin evaluación vigente y al seguimiento de personas con mayor riesgo.

Evaluar Detectar riesgo de ulceración antes de que exista lesión.
Clasificar Usar ERUPD para definir riesgo bajo, moderado, alto o máximo.
Citar Priorizar acceso según riesgo, lesión activa o necesidad de MAH.
Registrar Dejar trazabilidad en Rayen, formulario cardiovascular y REM.
Idea fuerza: la evaluación del pie diabético no es un trámite administrativo. Es una intervención clínica preventiva que puede evitar infección, hospitalización, amputación y deterioro funcional.

Lesión activa en pie diabético: no diferir a control rutinario

Si una persona con diabetes presenta herida, úlcera, ampolla complicada, secreción, mal olor, necrosis, gangrena, dolor intenso, signos de infección, pie frío, cambio de color, exposición de tendón/hueso o ausencia de pulsos, debe activarse evaluación clínica oportuna.

Priorizar evaluación médica/enfermería Considerar apoyo clínico / MAH Derivar a SAPU/SAR si corresponde
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ERUPD: evaluación del riesgo de ulceración

¿A quién evaluar?

Toda persona con diabetes debe contar con evaluación del riesgo de ulceración de los pies. La evaluación debe realizarse al menos una vez al año y repetirse con mayor frecuencia según riesgo.

  • Personas con DM1 o DM2 bajo control en PSCV.
  • Personas con diabetes detectadas en controles, morbilidad, domicilio, EMPAM u otras prestaciones.
  • Usuarios con evaluación vencida o sin registro vigente.
  • Personas con antecedente de úlcera, amputación, neuropatía, EAP o deformidad.

¿Dónde registrar?

La evaluación debe quedar documentada en ficha clínica electrónica, idealmente en el formulario Salud Cardiovascular Integral, sección correspondiente a evaluación de pie/ERUPD.

Rayen Formulario cardiovascular ERUPD Próximo control

Evitar registros genéricos como “pies sanos” sin detallar sensibilidad, pulsos, piel, calzado y riesgo final.

Componentes mínimos de la evaluación

Anamnesis dirigida

  • Úlcera o amputación previa.
  • Años desde diagnóstico de diabetes.
  • Dolor, ardor, hormigueo o pérdida de sensibilidad.
  • Claudicación, dolor en reposo o pie frío.
  • Tabaquismo, retinopatía, nefropatía o mal control metabólico.

Inspección

  • Piel, uñas, zona interdigital y talones.
  • Hiperqueratosis, fisuras, grietas o maceración.
  • Deformidades, prominencias óseas o dedos en garra/martillo.
  • Lesiones, ampollas, cambios de color o temperatura.

Neurológico

  • Monofilamento de 10 g en puntos definidos.
  • Diapasón 128 Hz si está disponible.
  • Pesquisar pérdida de sensibilidad protectora.
  • Indagar dolor neuropático y funcionalidad.

Vascular y calzado

  • Pulso pedio y tibial posterior.
  • Temperatura, coloración y relleno capilar.
  • Sospecha de EAP si pulsos ausentes o claudicación.
  • Revisión interna y externa del calzado.
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Clasificación de riesgo y periodicidad

Riesgo bajo

Frecuencia sugerida: Evaluación anual

Criterio orientador: Sin antecedente de úlcera/amputación, sin EAP, sensibilidad protectora normal y sin deformidad relevante.

Acción APS: Educación breve, revisión de calzado, autocuidado y mantener control cardiovascular.

Riesgo moderado

Frecuencia sugerida: Cada 6 meses

Criterio orientador: Alteración de sensibilidad protectora, sin EAP ni deformidad significativa asociada.

Acción APS: Educación intensiva, podología preventiva, revisión de adherencia y seguimiento programado.

Riesgo alto

Frecuencia sugerida: Cada 3 a 6 meses

Criterio orientador: EAP, deformidad asociada a neuropatía, o combinación de factores que aumentan presión plantar.

Acción APS: Seguimiento estrecho, podología priorizada, evaluación médica si hay sospecha vascular o lesión.

Riesgo máximo

Frecuencia sugerida: Cada 1 a 3 meses

Criterio orientador: Antecedente de úlcera previa, amputación o condición de muy alto riesgo clínico.

Acción APS: Vigilancia activa, educación reforzada, evaluación médica/enfermería y priorización ante cualquier lesión.

Clave operativa: si el usuario tiene diabetes y no cuenta con evaluación vigente, cualquier contacto con el sistema debe transformarse en oportunidad de rescate, citación o derivación interna para ERUPD.
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Acceso, citación y priorización

Sin lesión activa

Citar a control cardiovascular o prestación disponible que permita realizar ERUPD. Registrar riesgo y próxima evaluación.

Tipo: Control cardiovascular

Con lesión o úlcera activa

No diferir a control lejano. Gestionar evaluación por enfermería de apoyo clínico, médico APS o dispositivo de urgencia según severidad.

Tipo: Curación Pie Diabético

Sospecha de urgencia

Gangrena, necrosis, infección severa, fiebre, compromiso sistémico, pie frío/isquémico o exposición ósea requieren evaluación urgente.

SAPU / SAR / derivación

Rol de SOME en el flujo

SOME debe facilitar acceso oportuno cuando el usuario con diabetes consulta por lesión del pie, derivación interna, control cardiovascular o necesidad de curación. La citación no debe ser solo administrativa: debe reconocer prioridad clínica.

  • Identificar si el usuario tiene diabetes y presenta lesión activa.
  • Priorizar atención espontánea o próxima disponible según flujo local.
  • Usar tipo de atención correspondiente: Curación Pie Diabético cuando aplica.
  • Coordinar con apoyo clínico, sector o médico según disponibilidad y severidad.
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Responsabilidades del equipo APS

Enfermería de sector

Prevención y seguimiento

  • Aplicar ERUPD en controles de personas con diabetes.
  • Educar en autocuidado de pies y signos de alarma.
  • Registrar evaluación completa y riesgo final.
  • Definir próxima evaluación según riesgo.
  • Derivar a podología, médico o apoyo clínico según hallazgos.
Enfermería apoyo clínico

Manejo avanzado y trazabilidad

  • Ingreso a manejo avanzado de heridas cuando corresponde.
  • Aplicar valoración de úlcera, VACAB y San Elián.
  • Alertar complicaciones y derivar internamente a médico.
  • Supervisar insumos, registros y continuidad de curaciones.
  • Coordinar seguimiento de usuarios con UPD activa.
Médico APS

Evaluación clínica y derivación

  • Evaluar lesión, infección, isquemia y sospecha de osteomielitis.
  • Optimizar compensación DM, HTA, DLP y factores de riesgo.
  • Solicitar exámenes y tratamiento farmacológico si corresponde.
  • Emitir SIC según criterios de derivación.
  • Registrar evaluación, conducta y seguimiento.
Podología

Prevención y pesquisa

  • Realizar atención podológica según derivación y riesgo.
  • Educar en cuidado de uñas, piel y calzado.
  • Pesquisar hiperqueratosis, lesiones, infección micótica o alteraciones funcionales.
  • Derivar a médico o enfermería MAH si detecta lesión o infección.
Nutrición / QF / Kinesiología / otros

Mirada integral

  • Revisar vigencia de evaluación ERUPD.
  • Reforzar autocuidado y adherencia al PSCV.
  • Contribuir a compensación metabólica y cardiovascular.
  • Derivar si detecta lesión, mal calzado o riesgo no evaluado.
TENS / administrativos / SOME

Acceso y rescate

  • Identificar usuarios con diabetes sin evaluación vigente.
  • Facilitar citación y derivación interna.
  • Alertar lesión activa durante contacto administrativo o clínico.
  • Apoyar continuidad y asistencia a controles.
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Atención podológica preventiva

Importante: la atención podológica debe articularse con el PSCV. No basta resolver el problema local del pie; se debe revisar si el usuario mantiene ERUPD, HbA1c y controles preventivos vigentes.

Objetivo

La atención podológica en personas con diabetes debe entenderse como una prestación preventiva, no solo como corte de uñas. Permite reducir zonas de presión, pesquisar lesiones iniciales, educar y derivar oportunamente.

  • Evaluar piel, uñas, callosidades y puntos de presión.
  • Orientar uso de calzado adecuado.
  • Pesquisar lesiones con pérdida de continuidad.
  • Derivar a enfermería MAH si existe lesión activa.
  • Derivar a médico ante sospecha infecciosa, micótica relevante o alteración funcional.

Frecuencia orientadora

Riesgo Atención podológica
Bajo / Moderado Mínimo 1 atención al año, según disponibilidad y criterio local.
Alto / Máximo Mínimo 2 atenciones al año, con priorización según hallazgos y riesgo.
Lesión activa No resolver solo en podología. Derivar a enfermería MAH o médico según severidad.

Material de apoyo para derivación a podología

Cuando médico o enfermería realicen la evaluación del pie diabético, se recomienda entregar al usuario una indicación escrita para orientar la atención podológica. Este material puede imprimirse, completarse y adjuntarse a la libreta de control del usuario.

Objetivo: guiar la atención podológica según el riesgo ERUPD, dejando visible la fecha de evaluación, RUT, riesgo, actividad grupal si corresponde, próximo control con enfermería y próxima atención podológica.
Clave operativa: la indicación podológica debe nacer desde una evaluación clínica del riesgo, no desde una citación aislada.

¿Quién lo completa?

  • Médico APS o enfermera/o que realiza la evaluación ERUPD.
  • Debe completarse cuando se requiere apoyo podológico preventivo.
  • Debe quedar coherente con el riesgo registrado en Rayen.

¿Para qué sirve?

  • Ordena la atención podológica según riesgo bajo, moderado, alto o máximo.
  • Facilita continuidad entre control cardiovascular y podología.
  • Evita citaciones sin criterio clínico o sin respaldo en ERUPD.
Campo del material Uso sugerido
Fecha de evaluación Registrar fecha en que médico/enfermería realizó ERUPD.
RUT persona Identificación del usuario para continuidad del seguimiento.
Score / riesgo Marcar riesgo bajo, moderado, alto o máximo, según evaluación clínica.
Actividad grupal Registrar si se deriva a educación grupal o intervención educativa.
Próximo control con enfermera Definir control según riesgo y necesidad clínica.
Próximo control con podología Definir apoyo podológico según riesgo y disponibilidad local.
Observaciones Registrar hallazgos relevantes: callosidades, calzado inadecuado, uñas alteradas, deformidades o educación entregada.

Si la persona no presenta este documento, no se debe bloquear la atención. Debe gestionarse la evaluación clínica correspondiente y coordinar con el equipo de sector si falta ERUPD vigente.

Importante: este formato no reemplaza la evaluación clínica. Su función es dejar trazabilidad y orientar la atención podológica según el riesgo ERUPD definido por médico o enfermería.
Descargar material para adjuntar a libreta

Alertas preventivas desde la atención podológica

La atención podológica no debe limitarse al procedimiento local del pie. En personas con diabetes, cada atención es una oportunidad para revisar continuidad del cuidado, detectar brechas preventivas y activar la articulación con el equipo de sector.

Clave operativa: podología puede pesquisar usuarios con ERUPD vencido, HbA1c no vigente, controles cardiovasculares atrasados o ausencia de seguimiento preventivo. Esa información debe activar derivación o coordinación con enfermería, médico y SOME.

Alertas clínicas

  • Lesión con pérdida de continuidad de la piel.
  • Signos de infección local, secreción o mal olor.
  • Dolor, cambio de color, pie frío o pulsos no palpables.
  • Callosidades importantes, deformidades o calzado inadecuado.

Alertas preventivas

  • ERUPD no vigente o sin registro visible.
  • HbA1c pendiente, vencida o sin control reciente.
  • Control médico o enfermería PSCV atrasado.
  • Falta de RAC, fondo de ojo u otros controles preventivos según corresponda.

Acción esperada

  • Registrar hallazgo en ficha clínica.
  • Informar a enfermería o médico del sector.
  • Orientar al usuario sobre la necesidad de control PSCV.
  • Coordinar citación con SOME si existe brecha relevante.

La atención podológica aporta valor preventivo cuando se integra al seguimiento cardiovascular. Si solo se resuelve la uña o la callosidad, pero no se activa el control de la diabetes y sus riesgos, se pierde una oportunidad clínica relevante.

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Manejo inicial de persona con úlcera activa

Usuario con UPD activa = usuario descompensado

Toda persona con diabetes que cursa una úlcera de pie diabético debe ser abordada como una persona con condición crónica descompensada. El manejo avanzado de heridas no reemplaza el control cardiovascular del sector: ambos procesos deben funcionar en paralelo.

MAH en apoyo clínico Control médico sector Control enfermería sector Nutrición / adherencia / compensación

Secuencia práctica esperada al ingreso por úlcera activa

1. Abrir atención correcta

  • Usar tipo de atención: Curación Pie Diabético.
  • Registrar actividad: Curación Úlcera de pie diabético.
  • Registrar motivo de consulta: lesión/úlcera activa en persona con DM.
  • Identificar vía de ingreso: espontánea, sector, podología, SAPU/SAR o contrarreferencia.

2. Registrar evaluación clínica inicial

  • Historia de la lesión: fecha de inicio, evolución, causa probable y curaciones previas.
  • Dolor, fiebre, secreción, mal olor, aumento de volumen o progresión rápida.
  • Compensación basal: controles PSCV vigentes, HbA1c si disponible, adherencia y tratamientos.
  • Examen físico: ubicación, extensión, profundidad, exudado, piel circundante, pulsos y signos de infección/isquemia.

3. Abrir formularios clínicos en Rayen

  • Salud Cardiovascular Integral: registrar DM y estado de seguimiento.
  • ERUPD: no olvidar estimación de riesgo de ulceración.
  • Valoración de úlceras de pie diabético o pauta de valoración de herida.
  • Escala de San Elián.
  • Formulario carga bacteriana VACAB.

4. Definir conducta y continuidad

  • Indicar protocolo de curación avanzada según valoración.
  • Evaluar necesidad de descarga, reposo, bastones o ayuda técnica.
  • Derivar a médico si hay infección, dolor neuropático no manejado, ausencia de pulsos, Charcot, necrosis, gangrena o exposición ósea/tendinosa.
  • Agendar o coordinar control en sector para compensación cardiovascular y metabólica.

Formularios clínicos esperados en UPD activa tratada como MAH

Formulario / registro ¿Para qué sirve? Responsable principal
Actividad: Curación Úlcera de pie diabético Permite registrar correctamente la prestación realizada y diferenciarla de una curación simple o compleja no diabética. Enfermería apoyo clínico
Salud Cardiovascular Integral Permite mantener trazabilidad de la condición crónica, registrar diabetes, estado de seguimiento y próximo control. Enfermería / médico sector y apoyo clinico
ERUPD Clasifica riesgo de ulceración y orienta frecuencia de seguimiento preventivo posterior. Médico / enfermería
Valoración de úlceras de pie diabético Describe características de la lesión y permite seguimiento clínico de evolución. Enfermería apoyo clínico
VACAB Orienta carga bacteriana, sospecha de infección y frecuencia de curación. Enfermería apoyo clínico / médico según hallazgos
Escala de San Elián Apoya pronóstico, severidad y decisión de manejo APS, secundario o derivación urgente. Enfermería apoyo clínico / médico
Próximo control PSCV sector Asegura continuidad preventiva: compensación DM, HTA, DLP, adherencia, nutrición y educación. Equipo de sector

Continuidad obligatoria con el sector

El usuario con úlcera activa puede estar en seguimiento por apoyo clínico para manejo avanzado de heridas, pero debe mantener o retomar sus controles cardiovasculares en el sector. La úlcera es una complicación visible; la diabetes descompensada, la HTA, la dislipidemia, el tabaquismo, el mal calzado o la falta de autocuidado siguen detrás.

Clave operativa: apoyo clínico trata la herida; el sector debe tratar el riesgo que la produjo. Si no se coordinan ambos procesos, aumenta el riesgo de mala evolución, recidiva y nueva lesión.

Médico sector

  • Evaluar compensación DM, HTA, DLP y riesgo cardiovascular.
  • Solicitar o revisar HbA1c, glicemia, perfil lipídico, creatinina/VFGe, RAC y otros según caso.
  • Ajustar tratamiento farmacológico e insulinización si corresponde.
  • Emitir SIC si cumple criterios de derivación.

Enfermería sector

  • Actualizar ERUPD y plan de cuidados.
  • Educar en autocuidado, descarga, signos de alarma y adherencia.
  • Coordinar controles posteriores según riesgo.
  • Reforzar asistencia a MAH y controles PSCV.

Nutrición / equipo

  • Reforzar alimentación para control glicémico y cicatrización.
  • Evaluar adherencia, red de apoyo y barreras de acceso.
  • Pesquisar salud mental, tabaquismo y dificultades sociales.
  • Coordinar rescate si hay inasistencia.
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Uso de VACAB y San Elián

VACAB: carga bacteriana

La valoración de carga bacteriana ayuda a ordenar la frecuencia de curación, identificar infección y definir necesidad de evaluación médica, antibiótico, cultivo o derivación.

  • No infectado: seguimiento según epitelización, colonización baja o crítica.
  • Infectado: requiere valoración médica y estimación de severidad.
  • Moderado/severo: considerar derivación y manejo coordinado.
Ver flujo VACAB

San Elián: pronóstico

La escala de San Elián apoya la estimación pronóstica y la toma de decisiones en úlceras de pie diabético, especialmente cuando se requiere definir continuidad en APS, derivación a nivel secundario o atención urgente.

  • Leve: manejo y seguimiento por equipo APS según evolución.
  • Moderado: evaluar isquemia y signos de osteomielitis.
  • Severo: valoración médica y derivación prioritaria según red.
Ver flujo San Elián
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Dispositivos de descarga y ayudas técnicas

En personas con diabetes y úlcera plantar neuropática, la descarga es parte central del tratamiento. No basta con curar la herida si la persona continúa cargando peso sobre el punto de presión.

Indicación

Toda persona con DM y úlcera neuropática plantar debe ser evaluada para dispositivo de descarga, salvo exclusiones clínicas.

Entrega

Debe coordinarse de manera oportuna, idealmente en contexto de curación, con educación sobre uso correcto.

Seguimiento

Revisar adherencia, ajuste, seguridad en marcha, necesidad de bastones y evolución de la lesión.

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Registro clínico, REM y trazabilidad

Registro mínimo sugerido

  • Motivo de atención y contexto: control, pesquisa, derivación o lesión activa.
  • Antecedente de úlcera o amputación.
  • Inspección de piel, uñas, zona interdigital y deformidades.
  • Resultado de monofilamento y/o diapasón.
  • Pulsos pedio y tibial posterior.
  • Evaluación de calzado.
  • Clasificación ERUPD y próxima evaluación.
  • Educación entregada y signos de alarma.
  • Derivaciones internas o externas realizadas.

Evitar registros débiles

Registros como “pie normal”, “sin lesiones” o “se educa” no permiten evaluar calidad ni continuidad.

Buen registro: describe hallazgos, clasifica riesgo, define conducta, deja próxima periodicidad y permite que otro funcionario continúe el cuidado sin partir de cero.
No olvidar: para que la atención de una persona con UPD activa tenga continuidad clínica y correcta trazabilidad, no basta registrar la curación. Debe quedar vinculada a su condición cardiovascular/diabética, con formulario cardiovascular actualizado, ERUPD, valoración de úlcera, VACAB, San Elián y próximo control de sector.
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Material educativo para reforzar con usuarios

Esta entrada es técnica, pero cada contacto debe terminar con educación breve y concreta para la persona: revisar sus pies a diario, no caminar descalza, secar entre los dedos, revisar calzado y consultar el mismo día si aparece una lesión.

Ver material educativo para usuarios
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Documentos y flujogramas relacionados

Carpeta Documentos relacionados Carpeta general con material técnico y flujogramas locales. Abrir documento → Flujograma ERUPD: Estimación de Riesgo de Ulceración de los pies en personas con diabetes Flujo para estratificar riesgo bajo, moderado, alto o máximo y definir seguimiento. Abrir documento → Flujograma Proceso de atención podológica Define atención preventiva, frecuencia según riesgo y derivaciones ante hallazgos. Abrir documento → Flujograma Médico: articulación dentro del CESFAM y apoyo clínico Criterios de valoración médica, exámenes, compensación y derivación a especialidad. Abrir documento → Flujograma Enfermería: atención a persona con úlcera activa de pie diabético en APS Ingreso a manejo avanzado, valoración, escalas, educación y criterios de derivación interna. Abrir documento → Escala Evaluación y manejo según pronóstico San Elián Apoyo para clasificar severidad y orientar derivación según pronóstico. Abrir documento → Escala Evaluación y manejo según carga bacteriana UPD - VACAB Apoyo para valorar carga bacteriana, infección y frecuencia de curación. Abrir documento → Flujograma Proceso de citación en SOME Orientación para priorizar acceso según presencia de lesión activa, control cardiovascular o urgencia. Abrir documento → Flujograma Otros profesionales y técnicos que realizan atención a personas con DM2 Rol en revisión de vigencia ERUPD, educación, pesquisa y derivación oportuna. Abrir documento → Formato Material para control podológico Formato imprimible para completar en control médico/enfermería y adjuntar a la libreta del usuario. Abrir documento →

Referencias técnicas utilizadas

  • Ministerio de Salud de Chile. Orientación Técnica: Prevención de Úlceras de los Pies en la Persona con Diabetes. 2013.
  • Ministerio de Salud de Chile. Orientación Técnica: Manejo Integral del Pie Diabético. 2018.
  • Ministerio de Salud de Chile. Orientación Técnica Programa de Salud Cardiovascular. 2017.
  • Servicio de Salud Metropolitano Central. Protocolo de prevención y manejo integral del pie diabético en la red APS.
  • Servicio de Salud Metropolitano Central. Protocolo de referencia y contrarreferencia de úlcera de pie diabético.
  • Instructivo para entrega de dispositivos de descarga para personas con diabetes mellitus con úlceras plantares.

Material adaptado para uso operativo en APS. Debe aplicarse de acuerdo con normativa vigente, disponibilidad local, criterios clínicos y flujos definidos por la red asistencial.